Poder comer de todo, disfrutar de las reuniones y la comida sin caer en excesos debe ser nuestro objetivo principal cuando se acercan las fiestas de fin de año. La licenciada Paola Navarro, del Departamento de Nutrición y Alimentación de OSEP, nos brinda algunos consejos más que útiles para vivir estos días a pleno.

Fin de año es una época en la que los encuentros sociales están a la orden del día y, con ellos, los excesos de comida y bebida. Eventos, festejos, despedidas, brindis, cierre de año. Es una época de reuniones donde la comida y la bebida son las principales protagonistas.

Si no atravesamos este periodo de manera consciente, sin comer y tomar de forma desmedida o descontrolada, podríamos afectar seriamente nuestra salud, siendo algunas de las consecuencias de estos malos hábitos el sobrepeso; aumento de la presión arterial, del colesterol y los triglicéridos; descontrol de la glucemia y ni hablar de las indigestiones, descompensaciones que generalmente terminan en internación.

El estrés que a muchos les causa reunirse o terminar el año, puede llevar a canalizar las emociones de angustia, tristeza y melancolía a través de la comida y, todo esto sumado a la mala alimentación por exceso calórico, pueden predisponer mayormente a problemas cardiovasculares graves.

Aquí compartiremos algunos consejos para aplicar en estos casos con el fin de evitar cualquier complicación en la salud en época de festejos:

– Se puede comer de todo, sin comer todo.

– Pensar que no es la última cena.

– Prohibir invita al atracón.

Es mejor legalizar el placer que provocan los alimentos. Quiere decir que, si en la vida diaria la persona es ordenada con la alimentación y realiza algún tipo de movimiento, actividad, no está mal incluir alimentos calóricos en dos o tres eventos semanales, siempre y cuando se controle la cantidad de comida y bebida, en especial si se elige tomar alcohol.

Por eso, es bueno trabajar con la nutricionista las posibilidades de incluir ciertas preparaciones sin caer en excesos. De esta manera, podemos permitirnos pasar unas fiestas sin problemas que nos afecten la salud.

Si planificamos con tiempo, en teoría es más fácil. El problema está cuando hay que llevar eso a la práctica. Suele suceder que, previo a ir a un evento, se piensa en el cuidado que se deberá tener pero, cuando se está frente a la mesa de comidas o a las ricas preparaciones, nos olvidamos de todo y se nos puede ir todo de las manos.

¿Cómo se logra comer de todo sin comerse todo? ¿Cómo disfrutar de la reunión sin afectar la salud?

Previo al evento:

1. No pasar todo el día sin comer y estar pensando durante todo el día que hay evento. El ayuno termina siendo el gran causante del atracón. Si pensamos que por la noche habrá una gran comida, iremos aumentando así las ganas de comer, evitando colaciones y eso será contraproducente.

2. No saltear comidas durante el día de la reunión. Hay que realizar las cuatro indicadas, en horarios flexibles y como corresponden, incluyendo todos los grupos de alimentos. Una fruta o lácteo una hora antes del evento da saciedad y será de gran ayuda.

3. Realizar aunque sea 30 minutos de actividad el mismo día y tratar de llegar a la cena o almuerzo caminando. Otra opción es dejar el auto lejos de modo que al regresar se puede caminar un par de cuadras para favorecer la digestión y quemar algunas calorías.

4. Elegir lo que más les guste: no comer mucho salado y mucho dulce. Equilibrarlo, si les gusta más lo salado comer más de eso y menos de los otro, o viceversa

Posterior al evento:

– No ayunar, porque esa deuda se pagará con más comida.

– No realizar dietas líquidas ni détox.

– No alimentarse únicamente a base de verduras y frutas.

– Incluir todos los grupos de alimentos.

– Tomar agua y realizar actividad física.

“Legalizar el placer” en su justa medida es clave para sostener este hábito en el tiempo. Para disfrutar del fin de año y los encuentros sociales (y que no se consideren atracones), hay que tener mucho cuidado y estar atentos a todo lo que recomendamos anteriormente.

Que las fiestas sean un momento de reflexión, de compartir, rodeados de afectos, aprovechar para el encuentro con los demás y que no todo sea centrado en los excesos.

Seamos conscientes de nuestras decisiones, así las fiestas realmente serán una experiencia agradable y no un problema o mal rato para todos.

Lic. Paola Navarro

Nutricionista

Mat. Prof. 339