El toque de campana de Felipe, símbolo de superación y amor familiar tras vencer el cáncer
Un sonido resonó en los pasillos, marcando el fin de una dura batalla y el comienzo de una nueva etapa: el toque de campana de Felipe Jofré Montemayor. Con apenas unos años, este pequeño guerrero recibió su alta oncológica tras vencer un hepatoblastoma grado 4, un momento que OSEP celebra como mucho más que un logro médico: es esperanza viva y el compromiso de la Obra Social con cada paciente y su familia.
Felipe, hijo de Agustina Montemayor y Germán Jofré, había sido diagnosticado con este tumor hepático, con metástasis gangleonar, apenas 20 días después de celebrar su primer cumpleaños. Lo que siguió fue una lucha intensa, iniciada en el periodo más estricto de la cuarentena por Covid-19. “Estamos muy emocionados por el alta de nuestro hijo y muy agradecidos a todo el personal de salud y a todos los que nos han acompañado en este largo trayecto de la recuperación”, expresaron sus papás.
Un camino de lucha y solidaridad
La historia de Felipe es un testimonio de resiliencia y compromiso. El pequeño guerrero atravesó parte del tratamiento por un cáncer hepático en el Hospital Fleming y luego, debido a la reestructuración por el Covid-19, fue derivado a otro centro de excelencia, el Hospital Notti. Allí continuó el tratamiento con resultados favorables, logrando achicar el tumor y llevarlo a la remisión.
El Doctor Carlos Funes, Director General de OSEP, resaltó el compromiso institucional y la labor de los equipos de salud “quiero agradecer a todo el Fleming siempre me enorgullece, siempre está a la altura de las circunstancias acompañando a los niños y sus familias”, afirmó el Doctor Funes, acompañado por los doctores Sergio Benítez, Director de Atención a la Salud de OSEP y Silvana Nadal, Subdirectora del Hospital Fleming.
Además estuvo la Fundación Tras-pasar con su fundadora Mercedes Carrión y sus colaboradores. Mercedes compartío una profunda reflexión sobre la lucha de estos padres: “hay diferentes formas de transitar estos momentos tan duros, esta familia entendió que más allá de poder sacar a su hijo adelante y lucharon y luchan cada año realizando grandes campañas para ayudar a aquellos que más lo necesitan.”
Entre los asistentes a esta emotiva celebración estaba todo la familia de Felipe; la Dra. Gisela Drago, Jefa del Servicio de Oncología Pediátrica en el Hospital Notti y Mabel, impulsora de la iniciativa solidaria “Pulseras Amarillas”.
El toque de campana es un momento emblemático, un símbolo de esperanza para quienes están en tratamiento y de superación para quien hoy, Felipe, recibió el alta médica.
La jornada de celebración contó también con la alegría de Musicón y el payaso Armando Sopaipilla, artista socioterapéutico de OSEP, sumando un momento de esparcimiento tan necesario para los pacientes y sus familias.
El alta oncológica de Felipe es la prueba de que la unión de la excelencia médica, el compromiso institucional y la solidaridad de la comunidad son la clave para transformar una dura batalla en una historia de esperanza y victoria.















